
El 4 de agosto de 2025, Salim Chalela Naffah asumió la Dirección General de la Fundación CINDE. A veinte días de su llegada, conversamos sobre su visión estratégica, su estilo de liderazgo y los desafíos que se propone encarar al frente de una institución con casi 50 años de historia.

Un segundo aspecto tiene que ver con la apropiación social del conocimiento. Los artículos científicos y libros son fundamentales, pero necesitamos nuevas formas de divulgación y circulación que permitan llegar a más públicos. Aquí programas como Ékora ofrecen una oportunidad valiosa: una plataforma digital que impulse educación continua y, al mismo tiempo, divulgue el conocimiento producido por nuestros investigadores en distintos territorios.
Un tercer aspecto clave es la financiación. Los recursos públicos en Colombia son escasos y altamente competitivos. Hoy existen fondos internacionales orientados a resultados de impacto y transformaciones de largo plazo. Una apuesta estratégica será adaptarnos a esas nuevas dinámicas de financiamiento para mostrar cómo nuestros procesos generan cambios profundos en los territorios.
¿Cómo se define este momento para CINDE con tu llegada a la Dirección General?
Salim Chalela Naffah (en adelante S.C.N.): Estoy maravillado, emocionado y muy contento de asumir este rol. Este momento para CINDE significa un enorme compromiso y una oportunidad de renovación. Llego con mucha emoción y gratitud por la confianza depositada en mí, y con la convicción de aportar desde mi trayectoria a la construcción colectiva. Conozco a CINDE desde hace más de una década, cuando empecé a acercarme a su trabajo y a comprender la trascendencia de su misión en contextos sociales complejos.
La transición que vivimos ahora es muy significativa. Soy la primera persona que, sin haber formado parte del equipo inicial que lideró Marta y Glenn, asume esta dirección. Eso habla de la madurez institucional de CINDE: trascender generaciones sin abandonar sus principios.
¿Qué significa para ti asumir la dirección de una organización con casi 50 años de historia?
El problema educativo es sistémico, no solo curricular o didáctico.
Vivimos en tiempos donde los cambios pedagógicos requieren nuevas estrategias: combinar la lectoescritura con enfoques sensoriales, digitales, audiovisuales. Eso plantea un desafío apasionante para repensar el aprendizaje y la educación. Hoy, casi 50 años después de su fundación, me inspiran sus principios fundacionales en torno a la innovación educativa y pedagógica, vigentes frente a los retos actuales. El legado de Marta Arango y Glen Nimnicht nos recuerda que el problema educativo es sistémico, no solo curricular o didáctico, y requiere la participación de múltiples dimensiones, trabajar con los actores y entender que en ese trabajo se producen impactos y transformaciones que son mucho más sostenibles en el tiempo. Estar en esta Dirección es, entonces, un llamado a honrar ese legado y a seguir buscando, junto con las comunidades, alternativas para transformar la vida de niños, niñas y jóvenes en Colombia y América Latina.
En materia del enfoque de la organización, ¿cuáles son los abordajes que se están generando?
S.C.N.: El sistema de ciencia, tecnología e innovación en Colombia enfrenta grandes desafíos: desde el debate sobre la inversión en investigación y desarrollo, hasta el interrogante sobre hacia dónde y para qué hacemos ciencia.
Creo que una primera reflexión es recuperar el sentido de la ciencia, la tecnología y la innovación. ¿Para qué las hacemos? En CINDE está claro: para transformar realidades sociales y educativas, para incidir en política pública y en instrumentos de política, y para generar impacto en las comunidades.
En su llegada a la Dirección General de CINDE, Salim ha delineado tres grandes apuestas que marcarán su gestión: fortalecer la incidencia en políticas públicas, la pedagogía y la generación de evidencia sólida; impulsar la divulgación del conocimiento a través de formatos digitales y accesibles para nuevas generaciones; y orientar la búsqueda de recursos hacia una financiación de impacto, basada en proyectos con resultados sostenibles y medibles. Estas líneas estratégicas se enmarcan en una visión profundamente comprometida que él mismo resume así:

S.C.N.: Soy tranquilo, confiado, paciente. Creo profundamente en la transparencia, el reconocimiento, la escucha activa y la co-construcción. Llegué a CINDE para trabajar hombro a hombro, para poner la cara y sostener lo que hacemos, siempre apoyando al equipo y reconociendo su trabajo. Y como director hombre en una organización con fuerte liderazgo femenino, asumo con responsabilidad el acompañamiento y aprendizaje continuo.
Soy alguien que escucha más de lo que habla, que confía en las personas y cree en el sentido de humanidad.
¿Qué mensaje y palabra resumen este nuevo inicio?
S.C.N.: El mensaje es de esperanza: en mí encontrarán un coequipero responsable, comprometido y fiel a la búsqueda colectiva. Y la palabra es “Oportunidad”. Hoy tenemos la oportunidad de transformar, de implicarnos y de no ser sujetos pasivos ante los desafíos. Eso resume esta nueva etapa.

Con la serenidad de quien confía en la fuerza del trabajo colectivo, Salim Chalela empezó su dirección en CINDE convencido de que la educación es un camino para transformar realidades. Más que retos, habla de oportunidades: de abrir nuevas puertas para la niñez y la juventud, de ampliar el alcance del conocimiento y de apostar por cambios sostenibles que marquen la diferencia en el país.

Para comunicarte con la Dirección General de la Fundación CINDE, puedes escribir a:
Salim Chalela Naffah
direccion.general@cinde.org.co