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Sara Victoria Alvarado: el legado de una directora que transformó a CINDE en una sola voz nacional 

En medio de uno de los momentos más desafiantes en la historia reciente de la Fundación CINDE, Sara Victoria Alvarado Salgado asumió la Dirección General en 2020 con una apuesta decidida por la transformación institucional. Cinco años después, deja un legado de unidad, solidez financiera, proyección nacional e innovación social, consolidando a CINDE como un referente en el conocimiento para la vida digna de niños, niñas y jóvenes en Colombia y América Latina.  

Tras cinco años de compromiso incansable con la Fundación CINDE, Sara Victoria Alvarado Salgado culmina su ciclo como directora general (2020-2025), dejando una huella profunda de renovación, cohesión institucional y liderazgo transformador. Su tránsito por la dirección fue más que una gestión: fue una apuesta decidida por reconstruir y proyectar un modelo nacional de gestión del conocimiento con foco en las infancias, las juventudes y las comunidades. 

“He trabajado en CINDE durante prácticamente toda mi historia, haciendo de mi experiencia allí un proyecto de vida humano, social y político del que hoy me siento feliz, agradecida y muy orgullosa. CINDE ha sido para mí una red humana en la que he tejido algunas de las relaciones más significativas de mi vida. Aquí están algunos de mis mejores amigos. Y ha sido un espacio de creación y de crecimiento sin límites, en el que he podido soñar y crear con el equipo cosas maravillosas que creo que han impactado en nuestro país y en nuestro continente”.

“Hace cinco años la Junta me pidió asumir la Dirección General para, en un trabajo participativo y colectivo, construir una reestructuración que pusiera su foco en la articulación de un CINDE nacional potente y sostenible, capaz de releer misionalmente los desafíos de la contemporaneidad. Trabajamos creativa y arduamente. Yo me siento muy feliz de todo lo logrado con este maravilloso equipo que es CINDE: personas y colectivos con quienes es fácil soñar y construir proyectos y posibilidades para la vida de nuestras infancias y juventudes, por su gran compromiso, su generosidad infinita y por ese bello sentido de lo humano que atraviesa todo lo que aquí se va gestando”.

– Sara Victoria Alvarado Salgado (Toya).

Reconstruir, unificar, proyectar 

La mirada de la Junta Directiva confirma el impacto de esta gestión. En palabras de Felipe Uribe, presidente del órgano directivo: 

“Toya asumió la dirección en momento crítico. Veníamos no de ser una fundación, sino tres: la de Bogotá, la de Manizales y la de Medellín; todas con prioridades y campos de acción distintos, sin alineación alguna. También enfrentábamos una situación financiera muy delicada, con un nivel de endeudamiento grande. El proceso que se inició con María Cristina García, quien hizo una tarea formidable, lo tomó Toya y lo orquestó y ejecutó de manera ejemplar, incluyendo en el medio la complejidad que trajo el COVID y varias situaciones personales y familiares muy complejas”.

Gracias al liderazgo estratégico y resiliente de Toya, hoy CINDE es una sola Fundación, sólida, articulada, con un propósito común, modelos de actuación eficaces y un equipo humano de alto desempeño. La organización no solo superó su déficit, sino que saneó sus finanzas y fortaleció su cultura organizacional.  

Hitos de una gestión transformadora 

Durante su dirección, CINDE logró reposicionarse algunos de los hitos más relevante de su gestión: 

  • Se consolidó como un único ecosistema institucional con presencia nacional y proyección regional. 
  • Se renovó el reconocimiento como Centro de Investigación por parte de MinCiencias, vigente hasta 2028. 
  • Primer puesto en la medición de desempeño en la gestión de proyectos de regalías.
  • Se ejecutaron más de 30 proyectos de alto impacto, beneficiando a más de 36 mil niños, niñas, jóvenes y sus comunidades.
  • Se produjeron 982 productos académicos, fortaleciendo la circulación del conocimiento transformador.
  • Se lideraron grandes procesos internacionales desde la RedINJU  como la Bienal Latinoamericana, las escuelas internaciones, los encuentros postdoctorales, entre otros eventos.
  • Se fundó la Escuela Digital CINDE – ÉKORA. 

“CINDE hoy es una fundación grande y fuerte, con orientación y propósito claro, con modelos de actuación acordes a esos propósitos y altamente eficaces. Toya construyó un equipo que la sacó del estadio. Eso es testamento de su fortaleza, liderazgo y resiliencia”, concluye Felipe Uribe. 

Hacia una nueva etapa 

Con esta transición, Sara Victoria entrega el timón al nuevo director general, Salim Chalela Naffah, en un momento de madurez organizacional y claridad de rumbo. Lo hace con generosidad, confianza y la promesa de seguir siendo parte activa de la misión institucional, desde el Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud, el Doctorado en Ciencias Sociales, Niñez y Juventud y el campo de Investigación y Desarrollo. 

“Hoy realmente creo que hemos cumplido nuestro compromiso. Y creo que es el tiempo justo para entregar este liderazgo a una persona maravillosa con quien coincidimos en el camino: Salim, a quien doy hoy la más cálida bienvenida, poniéndome a su entera disposición para seguir este trayecto. En mi corazón hay hoy solo agradecimiento y alegría profunda”.

– Sara Victoria Alvarado Salgado (Toya).

A sus casi 70 años, Sara Victoria continua con su capacidad propositiva y creativa, con sus ganas de soñar y de seguir desplegando las alas… “tan grandes como nos sea posible”. 

Toya, como la conocemos todos, deja una metáfora viva de lo que ha sido su tránsito y su visión de lo colectivo: 

“Creo que todo lo verdaderamente importante no se hace en soledad. Se hace siempre con muchas manos entrelazadas. Una gota de agua siempre será una gota, pero muchas gotas unidas corriendo hacia fines comunes se convierten en río. Una nota sola no deja de ser una nota, pero muchas notas unidas armónicamente llegan a formar una gran sinfonía. Esto se siente en CINDE, el lugar en el que he estado toda mi vida y en el que permaneceré ayudando a construir bellos sueños de humanidad”.

Con esta transición, CINDE no solo reafirma su capacidad de renovación, sino también la continuidad de su propósito fundacional. Lo construido bajo el liderazgo de Sara Victoria es la base firme desde la cual una nueva generación toma la posta, con el compromiso de seguir tejiendo justicia, educación y transformación social en cada rincón del país.