En el marco del Programa Cuenta con Efigas, el municipio de Riosucio se convirtió en el escenario de una experiencia que invitó a volver a mirar, escuchar y sentir el territorio desde la lectura viva de sus paisajes, el avistamiento de aves, los símbolos locales y las voces de la comunidad.
La Biblioteca Pública, el Museo, el Ecoparque y la Plaza Principal fueron los puntos de encuentro de una caminata literaria en la que los participantes “caminaron la palabra”: una metáfora para reconocer que leer también es habitar. A través de la lectura de los signos y los símbolos del entorno, los sonidos del territorio, el canto de las aves y los silencios que habitan en sus tierras, los asistentes descubrieron nuevas formas de comprender y narrar la vida.
Estudiantes, docentes, adultos mayores y colectivos ambientales recorrieron juntos las calles de Riosucio, identificaron aves, compartieron alimentos tradicionales y dialogaron sobre las historias del lugar, ampliando así las prácticas de lectura más allá del texto escrito. Durante la actividad, exploraron nuevas literacidades, entendidas como las múltiples formas de leer la vida, el entorno y las relaciones que configuran la comunidad.
“El desarrollo de los Planes Territoriales de Acción LEO por parte de los becarios y becarias del programa Cuenta con Efigas, en alianza con CINDE, fue una estrategia para integrar la formación, la investigación y la acción transformadora. Este trabajo permitió que las experiencias individuales de los docentes y promotores de lectura se articularan en redes y alianzas locales con otras instituciones y sectores del territorio”,
señaló Johana Patiño López, coordinadora pedagógica del programa.
La coordinadora destacó además que en Riosucio se logró una articulación ejemplar entre la Escuela Normal Superior Sagrado Corazón, la Biblioteca Pública Otto Morales Benítez, la Asociación de Personas Mayores y el colectivo ecológico de avistamiento de aves de Ingrumá, dando lugar a una práctica intergeneracional, ambiental y crítica de lectura.
Para Sandra Milena Carvajal Alarcón, docente de la Escuela Normal Superior Sagrado Corazón y becaria del diplomado, la experiencia fue profundamente transformadora:
“Ha sido muy enriquecedora. Vinculamos los procesos institucionales con los programas de la biblioteca y aprovechamos esta coyuntura del diplomado para hacer un ejercicio más amplio de lectura del territorio e integración comunitaria.
Antes trabajábamos de manera independiente; ahora nos hemos articulado mucho más. Hemos hecho tertulias, cineforos y ejercicios de análisis del territorio y de los textos. Las nuevas metodologías nos han ayudado a cambiar las perspectivas y a fortalecer el pensamiento crítico en nuestra comunidad”.
Para el Programa Cuenta con Efigas, esta jornada simbolizó la materialización de un propósito mayor: llevar la literacidad al territorio, convertirla en herramienta de encuentro entre escuela y comunidad, y reconocer que la palabra, cuando se camina, trasciende las aulas para florecer en la vida cotidiana.
Así, Caminar la palabra no fue solo una actividad pedagógica, sino una apuesta por la lectura como práctica de cuidado, política pública local y semilla de paz y convivencia. Una muestra viva de cómo los procesos formativos impulsados por CINDE y Efigas inciden directamente en la transformación de las comunidades, tejiendo un movimiento de lectura, diálogo y esperanza que sigue expandiendo su eco por los territorios del Eje Cafetero.