El CINDE, la Dirección Territorial de Salud de Caldas y la Universidad Autónoma de Manizales realizaron el evento de cierre del proyecto de Valoración del Estado de Implementación de la Política Pública de Salud Mental en el departamento, un proceso desarrollado durante varios meses con la participación activa de las subregiones y de múltiples actores institucionales y comunitarios.
Durante el encuentro se socializaron los principales resultados de este ejercicio participativo, que permitió reconocer buenas prácticas, identificar desafíos persistentes y proyectar nuevas oportunidades para fortalecer la respuesta del territorio frente a la salud mental. Este espacio fue escenario articulador que permitió el diálogo entre instituciones, academia y organizaciones comunitarias; conectar las políticas con las realidades cotidianas y aportar a la construcción de entornos que cuidan la vida y la dignidad.
Esta socialización fue un paso clave para seguir fortaleciendo la implementación de la política y responder mejor a las necesidades de la población caldense.
El aporte del CINDE: evidencia, formación y articulación territorial
En el evento, Andrés Felipe Ospina, líder del área de Direccionamiento Estratégico del CINDE, compartió las principales líneas desde las cuales la organización continuará aportando al fortalecimiento de la política pública:
1. Generación de evidencia para la toma de decisiones: “Nuestro primer compromiso es acompañar los procesos de monitoreo y evaluación para producir análisis útiles y seguir documentando experiencias clave en los municipios”. Este rol investigativo permite traducir las voces del territorio en insumos concretos para mejorar la gestión pública.
2. Fortalecimiento de capacidades en salud mental: “Los espacios de formación y actualización para talento humano, organizaciones y comunidades son fundamentales. Seguiremos aportando especialmente en enfoques de curso de vida, trabajo en entornos y prevención basada en comunidad”. El CINDE reafirma así su apuesta por una salud mental con sentido territorial y comunitario.
3. Articulación de actores para acciones coherentes: “Actuamos como puente entre sectores claves —salud, educación, gobiernos y organizaciones— para que la política se traduzca en acciones coherentes en los territorios”. Este papel articulador es esencial para garantizar que la política pública no se quede en lo normativo, sino que se materialice en prácticas reales que protejan y transformen la vida de las personas.
La salud mental y el desarrollo humano ha sido una apuesta histórica del CINDE, frente a esto, Andrés enfatizó: “La salud mental es una condición fundamental para que niños, niñas, jóvenes, familias y comunidades puedan desplegar sus capacidades y ejercer sus derechos. Desde hace décadas, el CINDE articula investigación, formación y acción en territorio, y esta evaluación nos permite poner ese conocimiento al servicio de lo público”.
Un camino que continúa
El CINDE reafirma su compromiso con el desarrollo humano, la construcción de entornos protectores y la promoción de una salud mental con enfoque de derechos, equidad y territorio.
Lo avanzado en este proceso es solo el inicio de una agenda conjunta que permitirá co-construir políticas más sólidas, participativas y transformadoras para Caldas.