Manizales, Colombia – mayo de 2026.
Hay preguntas que docentes y familias se hacen en silencio: ¿estoy haciendo bien las cosas con mis estudiantes? ¿El vínculo que construyo con ellos les ayuda o les afecta? El Dr. Ariel Gold en su visita a Manizales entregó herramientas concretas para responderlas.
El médico psiquiatra uruguayo, especializado en niños y adolescentes y miembro corresponsal de la Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes, fue invitado por Escuela Activa, programa ejecutado por la Fundación CINDE en alianza con la Fundación Luker y la Secretaría de Educación de Manizales, para compartir con docentes líderes y directivos de las instituciones educativas vinculadas al modelo su perspectiva sobre desarrollo emocional infantil y el papel que juegan los adultos en él.
Cuando entender al otro se vuelve una habilidad que se puede enseñar
Con más de 25 años coordinando el Programa de Psicoeducación del Centro Clínico del Sur en Uruguay, reconocido con el Premio Nacional a la Excelencia Ciudadana 2008 y con un reconocimiento de la UNESCO en 2025 por su labor en mejora de la educación, el Dr. Gold planteó una idea para reorganizar la forma de mirar el trabajo propio: “Neuropsicoeducar es traducir conceptos que provienen de la neurociencia y de ciertas corrientes psicológicas para que sean entendibles por personas que no tienen formación en este campo. Cuando uno se conoce un poco más, es más fácil entenderle la cabeza al otro. Cuando le entendemos la cabeza al otro, la convivencia se hace más fluida.”
Esa necesidad de tender puentes entre la ciencia y el aula es una de las apuestas centrales de Escuela Activa. Luz Helena Aristizabal Villegas, Coordinadora de la I.E. Fe y Alegria la Paz, integrante del equipo del programa, lo resume con precisión: “A veces la perspectiva científica y la perspectiva educativa están muy separadas y sus uniones no son tan específicas. Lo que buscamos es entender cómo se conecta la postura médica neurocientífica con las características particulares de los adolescentes y con el trabajo concreto de los maestros.”
El Dr. Gold señaló en su conferencia una brecha que existe en la formación docente donde los maestros reciben una preparación sólida para enseñar a leer, escribir y razonar matemáticamente, pero lo socioemocional queda frecuentemente al margen: “Los maestros deben recibir información sobre qué pasa en el cerebro de sus alumnos, no solo cuando aprenden lectoescritura y matemática, sino en su desarrollo emocional. Para eso necesitamos apostar a que los maestros se transformen en agentes positivos de salud mental”.
Asimismo, definió ese concepto en torno a que los maestros y las maestras tienen la ventaja de estar por lo menos cuatro horas en contacto con cerebros de plasticina que pueden ser moldeados. Su mensaje de fondo fue: “Podemos tener tecnócratas, podemos tener personas brillantes desde el punto de vista cognitivo, pero si el otro no entra en nuestro campo, se empiezan a generar comunidades que no vale la pena conformar.”
La visita del Dr. Gold se desarrolló en torno a una conferencia abierta para los participantes del programa y un taller exclusivo para docentes líderes y rectores de Escuela Activa. En la conferencia se estableció la base teórica sobre desarrollo emocional y neurociencia aplicada al aula, y el taller tradujo esos conceptos en herramientas concretas para la práctica docente cotidiana.