En el marco de la conferencia CLACSO 2025, bajo la organización del Programa de Investigación Postdoctoral de la Red Iberoamericana de Posgrados en Infancias y Juventudes (RedINJU), se realizó el panel “Acercamientos a las dimensiones políticas, subjetivas y de violencia”. Un espacio que reunió voces expertas y comprometidas con el análisis crítico de las condiciones de vida de niñas, niños y jóvenes en contextos marcados por migraciones, desigualdad estructural, violencia institucional y estigmatización social.
El panel, moderado por Rodolfo Cruz, coordinador del énfasis “Desplazamientos y movilidades de poblaciones vulnerables en América Latina”, fue escenario de intervenciones conmovedoras que abordaron las realidades de la región desde múltiples territorios. La jornada evidenció cómo las infancias y las juventudes enfrentan múltiples formas de violencia, política, simbólica, económica y de género que fracturan sus posibilidades de participación, afectación y dignidad.
Voces desde los territorios
La mesa contó con la participación de destacadas investigadoras e investigadores:
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Juliana Doretto (Brasil) presentó la ponencia “El significado de ser migrante, las redes y la escuela: niños y adolescentes venezolanos en Brasil”. Denunció la invisibilización mediática de la niñez migrante y su representación como sujetos sin voz ni agencia:
“Importan porque sus historias son invisibilizadas y desprovistas de voz propia.”
Doretto destacó cómo los niños migrantes buscan narrativas más humanas a través de influencers, evitando los medios tradicionales que les generan angustia:
“Evitan las noticias profesionales porque les generan tristeza; prefieren narrativas más cercanas, más humanas”. -
Maira Mora (Venezuela) compartió su investigación “Migración y reemigración de familias venezolanas por el Darién: retos y desafíos para los NNA”. Sus hallazgos visibilizan la crudeza de las rutas migratorias, el hambre, la violencia sexual, la muerte, la discriminación y la interseccionalidad de las opresiones que enfrentan las mujeres migrantes y sus hijos:
“La pobreza estructural y la interseccionalidad de opresiones —género, clase, nacionalidad, raza— determinan si una mujer migrante logra cumplir su sueño o queda atrapada en la marginalidad”.
Uno de los testimonios recogidos relata:
“Entre las principales dificultades que he experimentado es pasar mucha necesidad con mis hijos sobre todo cuando nos vinimos de Venezuela caminando los pies los tenía destrozados, los niños sufrían y muchas veces dormimos en la calle. La principal dificultad de cruzar el Darién fue no tener dinero para pagar al guía, nos perdimos, casi morimos de hambre, mi esposo enfermó por 10 días y al final no logramos salir de la selva, sino que al llegar a Rio Chiquito tuvimos que devolvernos a Colombia y de ahí a Venezuela”.Estos relatos pusieron de manifiesto la crudeza de las migraciones forzadas y la ausencia sistemática de políticas de acogida dignas para quienes transitan las rutas más peligrosas del continente.
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Carolina María Horta (Colombia) presentó la experiencia “Al calor de la olla”, una investigación participativa sobre la movilización juvenil durante el estallido social de 2021 en Medellín. La olla comunitaria emergió como símbolo de resistencia política, vínculo afectivo, gestión territorial y lucha contra el hambre.
“Las ollas no solo alimentaban el cuerpo, también tejían comunidad, memoria y esperanza”.
Horta resaltó cómo las juventudes construyeron redes de cuidado y dignidad frente a la represión:
“Frente a la violencia policial y la criminalización de la protesta, las juventudes construyeron redes de cuidado, arte y dignidad”. -
Gastón Cottino (Argentina) abordó “La familia en los tratamientos de salud mental infantil: articulaciones entre lo subjetivo y lo social desde una perspectiva psicoanalítica”. Propuso entender la familia como una construcción subjetiva, y no desde modelos normativos fijos:
“Escuchar cómo cada niño trabaja con sus propias representaciones familiares, que muchas veces no coinciden con las personas que socialmente ocupan esos lugares, permite procesos terapéuticos mucho más efectivos”.
Retomando a Oscar Lewis, defendió el valor de los testimonios como vía de acceso a los recursos simbólicos en contextos de exclusión. -
Alejandra Barcala (Argentina), coordinadora del énfasis “Desigualdades, políticas públicas y derechos”, reflexionó sobre la medicalización de los malestares juveniles:
“Vivimos una epidemia de diagnósticos que transforma los dolores sociales en patologías individuales”.
Barcala llamó a repensar el cuidado desde la salud mental comunitaria y a reconocer a la infancia como sujeto epistémico y político:
“La depresión también es capitalismo”.
Su llamado fue claro:
“Debemos performar lo posible: crear redes, resignificar el dolor y transformar las condiciones de existencia de las infancias y las juventudes latinoamericanas”.
La importancia de la acción
El panel concluyó con una coincidencia fundamental: la necesidad de construir marcos de análisis y acción que reconozcan las violencias no solo como hechos materiales, sino como procesos simbólicos, epistémicos e institucionales que configuran la vida cotidiana de las infancias y juventudes.
Las intervenciones destacaron:
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El valor de la escucha como acto político y terapéutico.
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La urgencia de visibilizar las subjetividades juveniles más allá del estigma.
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La potencia transformadora de abrir espacios para la palabra, el testimonio y la memoria.
Desde distintos países, se evidenció cómo las migraciones forzadas, los duelos no elaborados, la violencia escolar, la exclusión institucional y la precarización económica afectan profundamente los cuerpos, vínculos y horizontes vitales de niñas, niños y jóvenes.
Juventudes como sujetos de transformación
A pesar de los contextos adversos, las experiencias compartidas en el panel mostraron que también emergen resistencias, redes de cuidado, prácticas culturales y procesos de resignificación identitaria que desafían los marcos hegemónicos.
“No se trata solo de convocar a los jóvenes, sino de garantizar que sus voces tengan efectos reales en las decisiones colectivas”, afirmó uno de los participantes.
Así, el panel no solo ofreció diagnósticos situados, sino también caminos posibles para fortalecer el trabajo interdisciplinario, la intervención territorial y la construcción de políticas públicas que partan del reconocimiento de las niñeces y juventudes como sujetos de derechos, saberes y transformación.
Revive el panel completo aquí:
Memorias del Panel